¡FELICES FIESTAS!

Conozco a mucha gente que no disfruta de la Navidad, pero yo soy de las que la espero con ansia e ilusión, con una sonrisa en los labios. ¡Me encantan estas fiestas! Me gusta ponerme el abrigo y la bufanda, salir a la calle y sentir el frío en las mejillas, alzar los ojos y ver las luces iluminando las calles y a la gente que, en estas fechas, sale a pasear mucho más aunque sea invierno y oscurezca tan pronto. Me gustan las ferias de juguetes y artesanía, los pesebres callejeros, las comidas familiares, salir con las amigas. Volver a sentirme algo niña de nuevo.

Así que, desde aquí, el resto de Princess y yo os deseamos…

Post 44_19.12.13

 

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¡YA PASÓ OTRO SAN VALENTÍN!

Post 27_15-02-13

Ayer las Princess tuvimos un San Valentín muy especial: ¡celebramos una RPU (Reunión de Princess Urgente) pijama! Aunque, claro, no había nada urgente que debatir, sólo ¡compartir cómo habíamos celebrado el día! Porque cada una tenía algo romántico que contar: David se presentó en mi casa con un ramo de rosas; Marcos le compuso una canción a Estela, que cantó en directo para ella en el Piccolino; Sergio apareció en el insti con un dibujo de Silvia ¡¡desnuda!! (pero superbonito, muy artístico, ¿eh?) y a Bea su chico le prometió… una escapada de tortolitos a la montaña este fin de semana.

Pero cuando estábamos las cuatro sentadas en círculo en el suelo, con nuestros pijamas, comiendo chuches, nos dimos cuenta de que no teníamos ni idea del origen del Día de los Enamorados, así que cogimos mi ordenador y nos pusimos a investigar. ¡Y esto es lo que aprendimos!:

El día de San Valentín no es un invento de los grandes centros comerciales, es una celebración anglosajona que se ha extendido a otros lugares. A las Princess nos parece estupendo, ¡porque nunca está de más una excusa para expresar lo que sientes por alguien! Además, ¿sabéis que en algunos países se llama el día del Amor y la Amistad? ¿No os parece algo precioso? 🙂

Parece ser que San Valentín fue un sacerdote romano que se opuso a un emperador que había prohibido los matrimonios entre jóvenes porque así los soldados, solteros, rendían más y tenían menos ataduras emocionales. San Valentín siguió casando a chicos y chicas y claro, cuando el emperador se enteró… bueno, ya sabéis cómo eran las cosas en esa época, no había piedad, y finalmente, tras un periodo en prisión, lo ejecutaron.