LA VIDA Y SUS CAMBIOS

cambios

Elisa, una de nuestras lectoras, escribió en un comentario que las cosas pueden cambiar de un día para otro, que a veces parece que algo será para siempre y luego… no es así. Y que eso la desconcierta.

Sí, Elisa, pero es que ¡la vida es así! Y debemos tomarla como viene. Es verdad que, por ejemplo, con la mejor amiga, con tu primer amor… crees que eso nunca va a cambiar o acabar y, de repente, un día te das cuenta que ya no tienes tantas cosas en común con quien era tu mejor amiga del cole, o que ya no sientes lo mismo por ese chico. A veces, las cosas no cambian para ti, pero sí para los demás. Y es cuando te llevas una bofetada monumental porque tu novio te deja de la noche a la mañana y tú no entiendes por qué, si hasta ayer no paraba de repetirte que te quería.

Por eso, porque en la vida las cosas cambian, nosotras las Princess creemos que lo importante es que lo que vivas (lo que ames, lo que compartas…) lo vivas de verdad… Como ya escribimos como respuesta al comentario de Elisa, de este modo, cuando lo que sientas, lo que hagas… lo sientas y hagas de verdad, cuando las cosas se acaben, sí, claro que sentirás tristeza, pero también una alegría enorme por haber vivido eso, por haber sido protagonista de esa amistad, o de esa historia de amor… Porque sí, a veces cuando las cosas se acaban nos sentimos desgraciadas cuando en realidad deberíamos sentirnos afortunadas. Deberíamos sentirnos afortunadas de que pasaran. De haberlo vivido. De haber sentido tanto.  De haber tenido tanta suerte. Sí, deberíamos dar las gracias por todos los momentos bonitos, por todos los abrazos que hemos recibido de amigas cuando estábamos de bajón, por todos los besos que nos dio ese chico que nos gustaba y que durante un tiempo ¡nos correspondió!, en vez de lamentarnos de que se acabaran.

Anuncios

¡LLORA UN POCO!

Post 45_07.03.14

Llorar. Parece que llorar sea algo malo, porque normalmente lloramos cuando estamos tristes: hemos sufrido una decepción, alguien nos ha roto el corazón, ha pasado algo terrible en nuestra vida… ¿Cuántas veces hemos notado las lágrimas asomar a nuestros ojos y las hemos reprimido como podíamos, o si alguna se ha escapado la hemos eliminado en seguida con un manotazo? ¿Cuántas veces hemos escuchado un “venga, no llores”? Pero cuando las lágrimas asoman a los ojos es porque ya no podemos aguantar, y debemos dejarlas salir, debemos dejar salir esa pena que nos consume. El otro día leímos algo sobre llorar que nos gustó mucho:“Las lágrimas son la forma en que tu cuerpo habla cuando tu boca no puede explicar el dolor que siente”Porque a veces la tristeza es tan grande que sólo se puede echar de una manera: llorando. No te valen las palabras de consuelo, necesitas llorar y sacarlo todo. Es entonces cuando, tras tantas lágrimas vertidas, tras los ojos enrojecidos e hinchados, encuentras algo de paz. Yo cuando lloro mucho suelo quedarme dormida después, porque me siento muy cansada. Y, al despertar, aunque sigo triste, la pena es más pequeña.

Por eso, aunque digan que no, llorar es bueno.

Y SIN EMBARGO, TE QUIERO

Post 43_16.12.13

Sí, al final todo se reduce a si te enamoras o no de alguien. Es eso, la química, que hace que alguien te guste. Así que, de hecho, da igual la pinta que uno tenga o si eres más o menos simpático. A veces tenemos alguna amiga guapísima y pensamos que si nosotras fuéramos ella nos comeríamos el mundo y tendríamos al chico por el que bebemos los vientos pero, ¿sabéis? No es así. No es así porque sobre gustos colores, y cuántas veces no ha pasado que otra de tus amigas, menos guapa pero supersimpática o muy divertida, ¿se acaba llevando el pato al agua? O, sorprendentemente, la que no ha dicho ni mú en toda la fiesta ¿acaba ligando? Pues eso. Cada uno busca cosas diferentes en una pareja: algunos mueren por el aspecto exterior; otros se dejan llevar por la inteligencia; otros, por el carácter, porque sea una persona graciosa y el alma de la fiesta, o al revés, una persona tímida que se pone colorada nos puede seducir… A veces sólo necesitas ver disfrutar a alguien bailando, o descubrirle la sonrisa para enamorarte. Cada persona, a su modo, tiene encanto, y son los “ojos” de los demás los que lo ven o no. Pero nosotras a veces somos tan tontas que sólo damos valor a lo que realmente no lo tiene tanto, como la apariencia física. Lo que os decía antes: nos creemos que si fuéramos algo más guapas, algo más delgadas, o con más tetas… algo más ¿perfectas?, nos iría todo mejor en el amor. Cuando en realidad… ¿qué es la perfección? ¿Quién es la persona perfecta? Pensad si no en vuestro actor o cantante favoritos… ¿A que os parece increíble que ellos también se lleven chascos en el amor? ¡Es por eso!, porque es una cuestión de química y nada más. Así que da igual que seas bajita o no saques buenas notas. Da igual que no hables mucho o que hables por los codos. Da igual que tengas el pelo liso o rizado, largo o corto, rubio o moreno. Siempre serás perfecta y aquel que se enamore de ti lo habrá visto.

La vuelta de vacaciones

post 40_13-09-13

Un día un profesor de latín me dijo que la palabra vacaciones venía de la palabra vacío… Es decir que la esencia de las vacaciones es no hacer nada. Pero ahora que llego a casa, después de dos meses sin pisar mi habitación, siento que no puedo opinar lo mismo.

Para mí las vacaciones no representan el vacío, sino todo lo contrario. Vives la noche, tu piel se tiñe de canela, la gente está más contenta y guapa, no tienes deberes y no tienes por qué aguantar tu profesor de matemáticas.

En verano vives la libertad. Te despiertas tarde, puedes hacer sesiones de tele maratonianas, por no decir de leer lo que te plazca, y estaréis conmigo, que no existe placer más grande que comerte un helado de fresa a media tarde después de un día caluroso y de playa.

Yo pienso que el vacío existe después de la vuelta. Cuando entras en tu habitación y ves que todo sigue como lo dejaste. La colcha, tu escritorio, la mochila del insti aún con los libros del año anterior… ¡No eres la misma! ¡NO PUEDES SER LA MISMA!

Mi padre me dijo un día que muchas personas están tristes después de  volver de vacaciones. Yo no puedo decir lo mismo, pero sí me he sentido rara. Por ese motivo quiero dar unos consejos para aquellas personas a las cuales la vuelta les resulta un poco dura.

1. Cambia tu habitación. Pinta las paredes, quita tus posters antiguos, ¡revisa tu vestuario!
2. Intenta conservar el moreno: dicen que la zanahoria va súper bien!
3. Retoma tus amistades y explícales tus cambios.  ¡COMPARTE TU VERANO CON TUS AMIG@S!
4. Conserva los amigos del verano por vía Facebook, whatsapp, etc… ¡ell@s posiblemente estarán pasando lo mismo que tú!
5. No desesperes, aunque parezca una tontería el final del verano representa la entrada de un nuevo año. ¡Prepárate para la vuelta al insti! Estoy segura que nuevas historias te esperan desde el primer día.

Yo he seguido estos puntos y aunque aún siento la nostalgia puedo decir que me han servido.

¡Espero que hayáis pasado un buen verano!

Ana

¿Qué quieres ser de mayor?

post 38_21-06-13

Estoy más que harta de que me hagan esta maldita pregunta. Primero porque ya soy mayor y segundo porque quiero seguir siendo YO siempre. ¿Que nos diferencia a los niños de los adultos? Que trabajamos. Supongo que a eso se refieren algunos adultos cuando nos hacen esta pregunta. A mí, me gustaría escribir, cosa que ya hago. Me gustaría escribir novelas, cuentos infantiles y aprender a leer en público. Parece una tontería, pero me da pánico. Me gustaría vivir de mis libros. ¿Contesta eso a vuestra pregunta? Pues está claro. De mayor quiero seguir siendo YO. Por los siglos de los siglos. Y no morir nunca. Supongo que por eso, los escritores necesitamos dejar nuestro arte escrito, para convertirnos en inmortales y no morir jamás.

Echo de menos

Domingo por la tarde. Tirada en el sofá con mi madre y viendo una de esas series horribles que tanto le gustan. Gente rica, siglo XIX, primera guerra Mundial… un rollazo, pero de pronto, la vieja protagonista abre la boca y le dice a un soldado triste:

–        ¿No hecha usted de menos la Guerra?Y el soldado contesta:

–         Sí. La Guerra y muchas cosas más, pero hay que seguir adelante.

En un microsegundo, hice un resumen rápido de mis 18 años de vida y me di cuenta de lo que echo más de menos. Echo de menos, ser pequeña. Echo de menos a mi madre arropándome por la noche, echo de menos a la perrita Kira de mi abuela y al zumo de naranja que me preparaba mi padre antes de ir al cole. Echo de menos… la INOCENCIA. Siento que soy mayor y no me importa, pero echo de menos… eso. No ser mayor. Entonces, hice una pequeña trampa. Me fui a mi cuarto, me puse el pijama y me acurruque en el sofá con una manta y con la cabeza apoyada a la barriga de  mi madre, como cuando era peque. ¿Y sabéis que? A ella no le importó nada. Siguió mirando la serie mientras me acariciaba el pelo, creo que también lo echaba de menos.

Post 36_24-05-13

Aunque seamos adolescentes y odiemos a nuestros padres, a veces, mola olvidarlo un rato y dejarse querer. El amor de una madre, es uno de los más sinceros y un abrazo suyo, te teletransporta a la infancia en menos de un segundo.

.

Princesa de Segunda mano

Esta mañana he ido a una tienda de segunda mano a comprar una camiseta que hacía días que tenia vista.  Cuando me la he puesto, me he sentido súper a gusto. Tenía un tacto muy gustoso y olía a jabón de melocotón.  Pero mientras me miraba al espejo, no podía parar de pensar en la propietaria anterior. A ella seguro que también le gustó cuando se la compró, pero por alguna razón, un día dejó de quererla y la abandonó en esa tienda llena de harapos.

Me gustaría llamarla y preguntarle porque se deshizo de tan bonita prenda” pensaba mientras le pagaba los 5 euros a la dependienta, y fue entonces, como un fantasma aparecido del oscuro pasado, apareció la primera novia de mi príncipe. Nunca hablamos de ella, pero la he visto en fotos. No sé qué pasó entre ellos, pero está claro, que un día dejaron de quererse.

¿Eso me pasara a mi algún día? ¿Y cuando pase que voy a hacer? ¿Dejar que otra se lo ponga y quedarme tan tranquila?

Me vinieron unas ganas enormes de acercarme a la ex de mi chico y preguntarle que pasó. Pero no lo hice. No lo hice, porque esto significaría reconocer que soy una princesa de segunda mano. Y eso NUNCA.

 

Post 34_10-05-13

 

Siempre, siempre, siempre hay que pensar que has sido la primera y la únicaEl presente es lo único que existe.