¡FELICES FIESTAS!

Conozco a mucha gente que no disfruta de la Navidad, pero yo soy de las que la espero con ansia e ilusión, con una sonrisa en los labios. ¡Me encantan estas fiestas! Me gusta ponerme el abrigo y la bufanda, salir a la calle y sentir el frío en las mejillas, alzar los ojos y ver las luces iluminando las calles y a la gente que, en estas fechas, sale a pasear mucho más aunque sea invierno y oscurezca tan pronto. Me gustan las ferias de juguetes y artesanía, los pesebres callejeros, las comidas familiares, salir con las amigas. Volver a sentirme algo niña de nuevo.

Así que, desde aquí, el resto de Princess y yo os deseamos…

Post 44_19.12.13

 

PEDIR PERDÓN

Post 33_03-05-13

¿Por qué nos cuesta tanto a veces pedir perdón? Sabemos que nos equivocamos y, aún así, el orgullo nos puede y callamos, y seguimos alejados de esa persona a quien queremos sólo porque no somos capaces de acercarnos a ella, mirarla a los ojos y decirle sinceramente que lo sentimos.

El orgullo no es algo de lo que estar orgulloso, sobre todo cuando te hace tomar decisiones equivocadas. Si quieres a alguien, no debes herirle. Pero si lo haces (porque somos humanos, y no perfectos), no debes entonces dejar que el orgullo gane la partida. Nos cuesta asumir errores pero todos, en nuestro fuero interno, sabemos siempre cuándo hemos obrado bien o mal. Y cuando ese pequeño angelito de la conciencia que todos tenemos en nuestro hombro derecho nos advierte que no hemos actuado bien con alguien, debemos reaccionar y arreglar las cosas. Y pedir perdón si es necesario.

REALES COMO LA VIDA MISMA

 

Post 32_12-04-13

Una princesa no tiene que ser perfecta. Una princesa no tiene que ser la más guapa. Una princesa tiene que poseer, ante todo, autoestima. Debe quererse. Porque ella es única, inigualable. ¿O es que hay alguien como tú? ¡No! ¡Por eso eres tan especial! Nunca nunca nunca olvides eso. Las Princess no lo hacemos. Y claro que hay días que te miras al espejo y piensas: «¿Por qué tengo esta cara tan pálida?» o «¿Por qué tengo este culo?». Días en que te devuelven un examen que no te fue muy bien y la nota es… ¡desastrosa! Y piensas: «¿Por qué siempre estudio a última hora?» o «¿No podría dárseme mejor esta asignatura?». Días que te cruzas con el chico que te gusta y, cuando ¡por fin! él te habla, tú sueltas cualquier estupidez sin sentido, tartamudeando. Y de nuevo, piensas: «¿Es que soy tonta o qué?». Sí, todas las princesas tenemos días de estos y son inevitables, y hasta incluso es bueno que vivamos estos momentos porque nos hacen mejorar también y porque, si realmente nos queremos, conseguimos darle la vuelta a la tortilla y, al final, esas preguntas se convierten en una sonrisa y en frases así:

«Esta cara de muerto hace que me parezca a Bella Swan.»
«Tengo un culo espectacular, como el de Jennifer Lopez.»
«Pues no seré buena en esta asignatura, pero esa otra ¡me encanta!»
«¿Tonta? Para nada. Si yo le hablara a un chico y balbuceara nervioso lo encontraría… encantador.»

 

Así que ya sabéis: no os toméis tan en serio y reíros de vosotras mismas porque, princesas, acordaos: ¡sois estupendas, fantásticas y maravillosas tal y como sois!

NADIE DIJO QUE SER PRINCESA FUERA FÁCIL

Post 30_15-03-13

No, no lo es. Y si no, pensad en tres de nuestras princesas:

BLANCANIEVES. Además de hacerla de criada, tuvo que aguantar que su madrastra, que era de lo más envidiosa, intentara “deshacerse” de ella.

CENICIENTA. Como si la muerte de un padre fuera poco, Cenicienta también tiene que aguantar que su madrastra la trate como a una “chacha”.

YASMIN. A ella, a quien controlan en palacio las 24 horas, quieren obligarla a casarse con alguien a quien no ama.

¿Qué tienen en común? Que son infelices. Pero también, que son capaces de cambiar eso, desafiar lo establecido y cambiar, así, su destino: Yasmin decide desobedecer a su padre y aventurarse en las calles de la ciudad, fuera de palacio; Cenicienta también desoye las órdenes de su madrastra y, gracias a la ayuda de un hada madrina, acaba asistiendo al baile que tanta ilusión le hacía; Blancanieves huye al bosque cuando se da cuenta de las intenciones de su madrastra.

Y es que, a veces, las princesas deben elegir y encontrar su propio camino.

¿PARA QUÉ TIENES MÓVIL?

Estoy enfadada. Si, hoy estoy enfadada. Porque las princesas también se cabrean. Una NO RESPUESTA a una llamada me puede poner de los nervios a veces. Ya llamará, tranquila… dicen algunos. No. No me gusta nada, me da rabia y me parece de muy mala educación. Estoy harta de ese tipo de personas que, por sistema, no contestan al móvil. No contestan los mensajes cuando toca y ni siquiera los Whatsapp. ¿Para qué narices tienes móvil? El mundo se divide entre los que contestamos al teléfono y los que no. Si una Princess no me contesta en un día, pienso que está enferma, que le han robado el móvil, que ha tenido un accidente… pero cuando el que no contesta es un chico al que acabas de conocer, lo que pasa, y esto está más que claro, es que no le interesas. Y si resulta que le interesas pero es de ese tipo de persona que no contesta al teléfono, a la que no le interesa es a ti. Estamos en el siglo XXI, ¡por favor! Si no quieres usar el móvil, vete a vivir a las montañas con las cabras. Sí, ya lo he dicho. Hoy estoy enfadada.

Un micro cuento para animar el post:

Era un dragón urbano, mostraba su fuego interno por unas monedas. Secuestrar princesas ya no era un negocio. Claudia. L. Flores