NADIE DIJO QUE SER PRINCESA FUERA FÁCIL

Post 30_15-03-13

No, no lo es. Y si no, pensad en tres de nuestras princesas:

BLANCANIEVES. Además de hacerla de criada, tuvo que aguantar que su madrastra, que era de lo más envidiosa, intentara “deshacerse” de ella.

CENICIENTA. Como si la muerte de un padre fuera poco, Cenicienta también tiene que aguantar que su madrastra la trate como a una “chacha”.

YASMIN. A ella, a quien controlan en palacio las 24 horas, quieren obligarla a casarse con alguien a quien no ama.

¿Qué tienen en común? Que son infelices. Pero también, que son capaces de cambiar eso, desafiar lo establecido y cambiar, así, su destino: Yasmin decide desobedecer a su padre y aventurarse en las calles de la ciudad, fuera de palacio; Cenicienta también desoye las órdenes de su madrastra y, gracias a la ayuda de un hada madrina, acaba asistiendo al baile que tanta ilusión le hacía; Blancanieves huye al bosque cuando se da cuenta de las intenciones de su madrastra.

Y es que, a veces, las princesas deben elegir y encontrar su propio camino.