Princesa de Segunda mano

Esta mañana he ido a una tienda de segunda mano a comprar una camiseta que hacía días que tenia vista.  Cuando me la he puesto, me he sentido súper a gusto. Tenía un tacto muy gustoso y olía a jabón de melocotón.  Pero mientras me miraba al espejo, no podía parar de pensar en la propietaria anterior. A ella seguro que también le gustó cuando se la compró, pero por alguna razón, un día dejó de quererla y la abandonó en esa tienda llena de harapos.

Me gustaría llamarla y preguntarle porque se deshizo de tan bonita prenda” pensaba mientras le pagaba los 5 euros a la dependienta, y fue entonces, como un fantasma aparecido del oscuro pasado, apareció la primera novia de mi príncipe. Nunca hablamos de ella, pero la he visto en fotos. No sé qué pasó entre ellos, pero está claro, que un día dejaron de quererse.

¿Eso me pasara a mi algún día? ¿Y cuando pase que voy a hacer? ¿Dejar que otra se lo ponga y quedarme tan tranquila?

Me vinieron unas ganas enormes de acercarme a la ex de mi chico y preguntarle que pasó. Pero no lo hice. No lo hice, porque esto significaría reconocer que soy una princesa de segunda mano. Y eso NUNCA.

 

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Siempre, siempre, siempre hay que pensar que has sido la primera y la únicaEl presente es lo único que existe.

 

 

PEDIR PERDÓN

Post 33_03-05-13

¿Por qué nos cuesta tanto a veces pedir perdón? Sabemos que nos equivocamos y, aún así, el orgullo nos puede y callamos, y seguimos alejados de esa persona a quien queremos sólo porque no somos capaces de acercarnos a ella, mirarla a los ojos y decirle sinceramente que lo sentimos.

El orgullo no es algo de lo que estar orgulloso, sobre todo cuando te hace tomar decisiones equivocadas. Si quieres a alguien, no debes herirle. Pero si lo haces (porque somos humanos, y no perfectos), no debes entonces dejar que el orgullo gane la partida. Nos cuesta asumir errores pero todos, en nuestro fuero interno, sabemos siempre cuándo hemos obrado bien o mal. Y cuando ese pequeño angelito de la conciencia que todos tenemos en nuestro hombro derecho nos advierte que no hemos actuado bien con alguien, debemos reaccionar y arreglar las cosas. Y pedir perdón si es necesario.