PEDIR PERDÓN

Post 33_03-05-13

¿Por qué nos cuesta tanto a veces pedir perdón? Sabemos que nos equivocamos y, aún así, el orgullo nos puede y callamos, y seguimos alejados de esa persona a quien queremos sólo porque no somos capaces de acercarnos a ella, mirarla a los ojos y decirle sinceramente que lo sentimos.

El orgullo no es algo de lo que estar orgulloso, sobre todo cuando te hace tomar decisiones equivocadas. Si quieres a alguien, no debes herirle. Pero si lo haces (porque somos humanos, y no perfectos), no debes entonces dejar que el orgullo gane la partida. Nos cuesta asumir errores pero todos, en nuestro fuero interno, sabemos siempre cuándo hemos obrado bien o mal. Y cuando ese pequeño angelito de la conciencia que todos tenemos en nuestro hombro derecho nos advierte que no hemos actuado bien con alguien, debemos reaccionar y arreglar las cosas. Y pedir perdón si es necesario.

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REALES COMO LA VIDA MISMA

 

Post 32_12-04-13

Una princesa no tiene que ser perfecta. Una princesa no tiene que ser la más guapa. Una princesa tiene que poseer, ante todo, autoestima. Debe quererse. Porque ella es única, inigualable. ¿O es que hay alguien como tú? ¡No! ¡Por eso eres tan especial! Nunca nunca nunca olvides eso. Las Princess no lo hacemos. Y claro que hay días que te miras al espejo y piensas: «¿Por qué tengo esta cara tan pálida?» o «¿Por qué tengo este culo?». Días en que te devuelven un examen que no te fue muy bien y la nota es… ¡desastrosa! Y piensas: «¿Por qué siempre estudio a última hora?» o «¿No podría dárseme mejor esta asignatura?». Días que te cruzas con el chico que te gusta y, cuando ¡por fin! él te habla, tú sueltas cualquier estupidez sin sentido, tartamudeando. Y de nuevo, piensas: «¿Es que soy tonta o qué?». Sí, todas las princesas tenemos días de estos y son inevitables, y hasta incluso es bueno que vivamos estos momentos porque nos hacen mejorar también y porque, si realmente nos queremos, conseguimos darle la vuelta a la tortilla y, al final, esas preguntas se convierten en una sonrisa y en frases así:

«Esta cara de muerto hace que me parezca a Bella Swan.»
«Tengo un culo espectacular, como el de Jennifer Lopez.»
«Pues no seré buena en esta asignatura, pero esa otra ¡me encanta!»
«¿Tonta? Para nada. Si yo le hablara a un chico y balbuceara nervioso lo encontraría… encantador.»

 

Así que ya sabéis: no os toméis tan en serio y reíros de vosotras mismas porque, princesas, acordaos: ¡sois estupendas, fantásticas y maravillosas tal y como sois!

TE IRÁ BIEN, TE IRÁ MAL, PERO SIEMPRE ¡SONRÍE!

Post 31_05-04-13

¡Gente! Sonreíd, ¡ya llegó el viernes! Es un viernes muy gris y amenaza lluvia pero eso, a las Princess, ¡no nos quitará la sonrisa! Tenemos un fin de semana por delante que puede estar lleno de momentos maravillosos: así debemos enfrentarnos siempre a la vida, ofreciéndole nuestra mejor sonrisa. Porque ¿sabéis?, es así como la vida, a su vez, te sonríe a ti también.

Probadlo y ¡lo comprobaréis! Empezad con algo sencillo: sonriendo a esa vecina con la que coincidís en el ascensor, sonriendo a la cajera del supermercado que te atiende, sonriendo a vuestros padres cuando os despedís de ellos antes de salir de casa… Repartid sonrisas y veréis ¡como el gris de lluvia de este viernes se convierte en un amarillo de sol!

EL AMOR ES UN DRAMA

A menudo, mis amigas y yo nos pasamos horas charlando sobre chicos. A veces me pregunto si no hay nada más importante en el mundo. Parece que si no tenemos amor somos unas desgraciadas, y parece que cuando lo tenemos, nos pasamos el día hablando de él. Reconozco que yo puedo ser muy pesada hablando de mi príncipe, que dramatizo con frecuencia y que necesito la ayuda de mis amigas hasta para mandar un tonto Whatsapp. Pero ¿es necesario de verdad tanto drama, tanto show y… tanto romanticismo? Porque a veces el romanticismo y el drama van cogidos de la mano. Si no lloras por un chico parece que no le quieres. Si no le echas de menos, es que no tenéis nada serio. Si no sientes celos cuando habla con otra, es que lo vuestro no es de verdad. En serio, ¿es necesario tanto sufrimiento?

¿Es eso estar enamorado?

¿Si no sufres no hay amor?

¿Puede haber una relación sin drama?

¡¡¡Ay, qué lío!!! Yo quiero ser feliz y quiero estar enamorada. Y si estoy enamorada soy feliz, pero a la vez sufro. Sé que las chicas que no tienen amor pensarán que soy una egoísta que no valora lo que tiene, pero no es así. Sólo que el amor, a veces, es tan fuerte que duele.

NORMALIDAD

¿Cómo saber si eres normal, única, diferente o rara? ¿Cómo saber si estás loca?

A menudo, las cosas más feas, extrañas y anormales son las que molan más. Y la gente más rara es la que está más de moda. Mucha gente dice que mi amiga Estela está loca y esto a ella le parece genial. Es una locura positiva. Bea es muy exuberante y a veces parece que va de guapa por la vida, anda como si fuera a cámara lenta, pero eso le da una personalidad despampanante. Y Silvia es una empollona, una “rarita”, una friki de los números y de las buenas notas. Pero eso la hace especial.

A veces me da la sensación de que soy la normal de grupo y no me gusta nada. ¿Ser normal es bueno? Parece que no. Mi familia es muy normal, no destaca por nada, ni bueno ni malo. Antes mi padre daba risa con su batamanta, pero hasta esto se ha convertido en algo normal. Mi madre se pasa el día enganchada a la tele como muchas mujeres de su edad y yo… parece que yo sólo sé hablar de los demás. ¿Qué tiene esto de raro? ¿No será que lo normal ya no es lo habitual y es lo que me hace a mí especial? Quizá sí. Reivindico la normalidad como acto de rebeldía. Hala. Ya lo he dicho. 🙂 ¡Viva la normalidad!

 

Amistad con sabor a fresa

Siempre me ha gustado el color rosa y el sabor de las fresas. A algunos os puede parecer cursi, pero no lo es. Es como cuando estás terriblemente enamorada de alguien y ese alguien hace una tontería súper romántica que te encanta. Si no estuvieras enamorada, definirías ese acto romántico como cursi y tu príncipe no sería un príncipe.

El amor es lo que convierte a lo cursi en romántico. Bueno, pues a mí me pasa algo parecido con mis amigas, Las Princess, a quienes adoro y saben a fresa. Cada una tiene su color, pero todas juntas somos claramente rosa. Bea es azul como el mar, porque le gusta correr, nadar, el aire… Estela es roja, ¡muy roja!, porque es apasionada y divertida. La dulce Silvia es ¡tan verde! como la naturaleza, como el parque, como la paz que siempre nos transmite a todas. “¿Y Ana?”, se preguntaran algunos… ¿de qué color soy yo? Pues no lo tengo muy claro. Igual estaría bien que respondieran Las Princess. ¿Sabéis qué? Voy a hacer una locura. A partir de hoy voy a compartir el Blog de Blancanieves con ellas. Sí, Princess, quiero que lo compartamos, de la misma forma que compartimos nuestras penas, nuestras alegrías y nuestras fresas. Que no sé si los sabéis, pero ¡es nuestra fruta favorita!

Esperaré pacientemente vuestra entrada. Quiero tener un color con sabor a fresa. Mientras espero, me voy a preparar la merienda.

Receta de fresas con vinagre:

  • 250 gramos de fresas
  • 2 cucharadas de vinagre
  • 3 cucharadas de azúcar

Se mezcla todo en un tupper, se deja reposar toda la noche y a la mañana siguiente… ¡Mmmm… las fresas más deliciosas que una verdadera princesa pueda desear!

(¡Gracias al fotógrafo Juan Carlos por permitir que reproduzca su preciosa foto de las fresas!)