Y DE NUEVO, VACACIONES

feliz verano

Pues ¡otro verano más que llegó! Tal vez disfrutes de unas vacaciones o quizás te toque trabajar pero, sea como sea nos sentimos todos algo más relajados, quizá porque, aunque se trabaje, los días son más largos y se aprovechan más, los fines de semana, con las playas y piscinas y tiempo al aire libre uno siente también que vive más a fondo e intensamente la vida.

Además, todos tenemos buenos recuerdos del verano. Ya sea porque lo pasabas en el pueblo con tus abuelos (y hoy ellos ya no están aquí y pensar en tus veranos de pequeño con ellos te enternece), porque recuperabas a tu panda de tu lugar de veraneo… Las pequeñas cosas, como la siesta, las fiestas populares… hacían del verano algo mágico.

Luego una se hace mayor y a veces esa ilusión desaparece. Así que este año me he propuesto… vivir el presente y este verano, ¡como antes! Así que…

… ¡vivir el presente! Ya tendré tiempo en septiembre de pensar en todo el montón de cosas por hacer, obligaciones, problemas… ¡hoy toca olvidarse de todo y comer un buen helado!

… ¡disfrutar de todo lo que me rodea! Porque sí, quizá no puedo irme a esa isla paradisíaca a tropocientos kilómetros de aquí pero, oye, ¡y lo que me río en el pueblo con mis amigos de siempre comiendo pipas!

Y es que… eres tú quien puede crear un verano diferente. Somos dueños de nuestra vida, ¡que no te condicionen las circunstancias y saca lo mejor del verano y de tu situación! ¿Que te quedas en la ciudad? ¡Sácale provecho!

… ¡aprovechar para conocer gente nueva! La clave es la amabilidad. Sea en el pueblo o en la ciudad, siempre hay alguien desconocido por conocer que puede llegar a ser un buen amig@ o incluso ¡un romance!

… ¡disfrutar de todo lo que me gusta! No pensar en las calorías que tiene un helado, o que llevo toda la tarde tirada en el sofá viendo una serie… Como dicen los anuncios de l’Oréal, ¡yo lo valgo!

Lo dicho: este verano está en tus manos. Llénalo de buenos recuerdos. 🙂

Anuncios

SIN COBERTURA

Pronto llegara ese momento tan temido… ¡las vacaciones de verano! Y no es que no me guste el verano, lo que no me gusta es separarme de la gente que quiero. Me entran pensamientos negativos en la cabeza y temo que si paso mucho tiempo sin mi príncipe, alguna lagarta me lo va a quitar. O que las Princess se olvidaran de mí y me substituirán por una chica fashion con el pelo teñido y las uñas pintadas de fucsia. ¡Soy así de tonta!

Como cada año, mis padres y yo marchamos al pueblo. Me gusta ver a mis abuelos, a los amigos de la infancia, y recuperar la vida sin cobertura. Sí, mi pueblo es uno de esos lugares que no tienen casi 3G. Es mas fácil ayudar a parir a una vaca que conectarse a Internet. Y aunque me apetece un montón ir, creo que un mes es demasiado tiempo. Pero claro, mis padres ni locos me dejan sola en la ciudad un mes entero. Claro que a mí lo que en realidad me gustaría es que lo pasáramos juntos mi príncipe y mis Princess, pero creo que aún falta tiempo para eso. Cuando pienso eso, me siento pequeña otra vez. ¡Y me da rabia ser hija única y no tener hermanos!

Pero quiero que sepáis todos que, aunque tenga que andar 10kms. cada semana, no pienso dejar de escribir en mi blog. Aunque un poco de ayuda ¡no me iría nada mal!

Besos a todos y os deseo un dulce y ¡feliz verano!

 

Croquetas

Estos últimos días habéis escrito tanto vosotras que parece que el blog de Blancanieves ya no es mío, jajaja. Y no lo digo yo, lo ha dicho la abuela Margarita. Esta mañana, paseando con Bea y su amigo Miguel y comentando el tema de los colores que llevaron a las Princess a definirme «violeta», nos encontramos con la abuela Margarita, la abuela de Miguel. Y ella, que es una mujer muy divertida, sincera y directa, ¡como todas las abuelas, vaya!, lo primero que me ha dicho al verme ha sido: «Princesita, ya no escribes en tu blog?».

Y me ha dado qué pensar. Pero, sobre todo, he sentido que ¡echaba tanto en falta a mi abuelita Julia! A veces creo que queremos más a nuestros abuelos que a nuestros padres. Mi abuelita Julia se marchó hace poco; vivía con nosotros. Cuando mis padres me regañaban era la primera en defenderme; si mi padre me castigaba sin paga, ella metía 10€ en el bolsillo de mis tejanos sin que nadie se diera cuenta; y sus croquetas… ¡qué croquetas más ricas hacía la abuela Julia! Siempre decía que el secreto era la nuez moscada… Hoy, como homenaje y para recordarle que sigo pensando mucho en ella, prepararé croquetas siguiendo punto por punto su receta. ¿Y a vosotros, os apetece probar también las croquetas de mi abuelita Julia? 🙂

RECETA DE CROQUETAS DE LA ABUELA JULIA

  • Harina
  • Taquitos de jamón
  • 1 cebolla
  • 2 vasos de leche entera
  • Nuez moscada (¡imprescindible!)
  • Huevos
  • Pan rallado
  • Aceite virgen extra

Preparación:

Pon aceite en una cazuela y déjala en el fuego para que se caliente mientras picas la cebolla. Una vez picada, fríela. Luego le añades el jamón. Cuando esté bien doradito, tira la harina y, rápidamente, la leche. Verás que, con sólo un par de minutos, ¡tendrás la masa hecha! Echa entonces la nuez moscada y remuévelo.

Ahora sólo falta que lo dejes reposar un día. A la mañana siguiente, queda con tus amig@s, dar forma a las croquetas tod@s junt@s, echarles harina, rebozarlas y ¡listo para comer!

¡Mmmmmm!