CLUB DE LECTURA

¡Hola!

Sé que últimamente tengo algo descuidado el blog, pero es que ¡no doy abasto! ¡¿No os pasa, que a veces parece que el día tenga no 24h, sino sólo 4 horas?! ¡Es una locura! Pero me alegro de encontrar un momento hoy para escribir, volver a “comunicarme” con vosotr@s, l@s seguidores del blog.

En los comentarios que he leído esta semana varias personas me preguntaban por una cuarta novela Lof Yu… Bueno, alguna sorpresa habrá 🙂 … pero aún falta un poco para que pueda contaros algo más, así que si tenéis ganas de leer y queréis hacer la  espera un poco más amena, os voy a recomendar una novela que a mí, ¡puf!, me ha encantado.

La novela la ha escrito María Villalón, que es una de mis cantantes favoritas (ya lo he dicho en alguna otra entrada, me parece). Si no la conocéis, ganó un concurso de cantantes, Factor X. Bueno, pues la novela es un poco autobiográfica, porque cuenta la historia de una chica que triunfa en la música. Me ha gustado mucho la novela porque Atena, la protagonista, es una chica normal, como nosotras, que va al insti, le gusta un chico de otra clase que se llama Ele… Y la fama, triunfar en la música, cambia todo su mundo y de repente se ve codeándose con gente famosa, asistiendo a fiestas superglamurosas y eso… pero ella se da cuenta de que en realidad todo eso no es más que humo, que quien de verdad importa son los de siempre: tu familia, tus amigos, el chico que te quería cuando eras esa chica normal del instituto. ¡Os lo recomiendo mucho! Además de la cubierta (¡¡¡no me digáis que no es preciosa!!! 0_0), lo chulo de la novela es que va acompañada de banda sonora. Como Atena, la protagonista, compone canciones y María Villalón es cantante, pues ha escrito y grabado las canciones que llevan a Atena al estrellato y todas son… ¡preciosas!

Mirad, este es el primer single:

https://www.youtube.com/watch?v=5RDkoZf2AmE

Y esta la cubierta:

maria villalón

¿Qué os parece? 🙂

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LA VIDA Y SUS CAMBIOS

cambios

Elisa, una de nuestras lectoras, escribió en un comentario que las cosas pueden cambiar de un día para otro, que a veces parece que algo será para siempre y luego… no es así. Y que eso la desconcierta.

Sí, Elisa, pero es que ¡la vida es así! Y debemos tomarla como viene. Es verdad que, por ejemplo, con la mejor amiga, con tu primer amor… crees que eso nunca va a cambiar o acabar y, de repente, un día te das cuenta que ya no tienes tantas cosas en común con quien era tu mejor amiga del cole, o que ya no sientes lo mismo por ese chico. A veces, las cosas no cambian para ti, pero sí para los demás. Y es cuando te llevas una bofetada monumental porque tu novio te deja de la noche a la mañana y tú no entiendes por qué, si hasta ayer no paraba de repetirte que te quería.

Por eso, porque en la vida las cosas cambian, nosotras las Princess creemos que lo importante es que lo que vivas (lo que ames, lo que compartas…) lo vivas de verdad… Como ya escribimos como respuesta al comentario de Elisa, de este modo, cuando lo que sientas, lo que hagas… lo sientas y hagas de verdad, cuando las cosas se acaben, sí, claro que sentirás tristeza, pero también una alegría enorme por haber vivido eso, por haber sido protagonista de esa amistad, o de esa historia de amor… Porque sí, a veces cuando las cosas se acaban nos sentimos desgraciadas cuando en realidad deberíamos sentirnos afortunadas. Deberíamos sentirnos afortunadas de que pasaran. De haberlo vivido. De haber sentido tanto.  De haber tenido tanta suerte. Sí, deberíamos dar las gracias por todos los momentos bonitos, por todos los abrazos que hemos recibido de amigas cuando estábamos de bajón, por todos los besos que nos dio ese chico que nos gustaba y que durante un tiempo ¡nos correspondió!, en vez de lamentarnos de que se acabaran.

DE PEQUEÑAS… PRINCESAS

Post 47

La última vez que escribí hablaba de llorar. Olvidé escribir que de llorar, aunque sea de tristeza y por algo malo, también me gusta esa sensación de volver a ser pequeña porque me siento desprotegida. Y no es que me guste sentirme así, lo que me gusta es lo que viene después: cuando mi madre me descubre llorando en la habitación porque ha entrado un momento a dejarme ropa o lo que sea, y entonces se sienta conmigo en la cama, junto a mí, tan junto a mí que nuestras piernas y brazos se rozan, y me pregunta qué me pasa y yo se lo explico hipando y ella me abraza y yo lloro entonces más fuerte y me quedo hecha un ovillo bajo sus brazos, y saco todo todo todo lo que me duele y me siento protegida por sus brazos y siento que soy aún su niña pequeña. Y eso me gusta. Me gusta sentir que siempre seré su niña pequeña y por eso, aunque llegue el día en que yo sea una mujer como ella, ella seguirá sentándose a mi lado en la cama y abrazándome si me ve llorar.

¿NUEVAS… PRINCESS?

Post 45_29.01.14

Porque quizá, en nuestras próximas aventuras, aparezca una quinta Princess… os dejamos con una entrada (sobre ser pequeño y crecer que nos ha hecho emocionarnos y reír a la vez) de un blog llamado La vida de una Princess, escrito a cuatro manos por Ariel y Rapunzel, donde ellas abren su corazón y comparten sus experiencias ¡exactamente como nosotras!

Y tú, ¿sabes qué tipo de Princess eres? Con este simpático cuestionario inglés puedes averiguarlo…

¡FELICES FIESTAS!

Conozco a mucha gente que no disfruta de la Navidad, pero yo soy de las que la espero con ansia e ilusión, con una sonrisa en los labios. ¡Me encantan estas fiestas! Me gusta ponerme el abrigo y la bufanda, salir a la calle y sentir el frío en las mejillas, alzar los ojos y ver las luces iluminando las calles y a la gente que, en estas fechas, sale a pasear mucho más aunque sea invierno y oscurezca tan pronto. Me gustan las ferias de juguetes y artesanía, los pesebres callejeros, las comidas familiares, salir con las amigas. Volver a sentirme algo niña de nuevo.

Así que, desde aquí, el resto de Princess y yo os deseamos…

Post 44_19.12.13

 

Y SIN EMBARGO, TE QUIERO

Post 43_16.12.13

Sí, al final todo se reduce a si te enamoras o no de alguien. Es eso, la química, que hace que alguien te guste. Así que, de hecho, da igual la pinta que uno tenga o si eres más o menos simpático. A veces tenemos alguna amiga guapísima y pensamos que si nosotras fuéramos ella nos comeríamos el mundo y tendríamos al chico por el que bebemos los vientos pero, ¿sabéis? No es así. No es así porque sobre gustos colores, y cuántas veces no ha pasado que otra de tus amigas, menos guapa pero supersimpática o muy divertida, ¿se acaba llevando el pato al agua? O, sorprendentemente, la que no ha dicho ni mú en toda la fiesta ¿acaba ligando? Pues eso. Cada uno busca cosas diferentes en una pareja: algunos mueren por el aspecto exterior; otros se dejan llevar por la inteligencia; otros, por el carácter, porque sea una persona graciosa y el alma de la fiesta, o al revés, una persona tímida que se pone colorada nos puede seducir… A veces sólo necesitas ver disfrutar a alguien bailando, o descubrirle la sonrisa para enamorarte. Cada persona, a su modo, tiene encanto, y son los “ojos” de los demás los que lo ven o no. Pero nosotras a veces somos tan tontas que sólo damos valor a lo que realmente no lo tiene tanto, como la apariencia física. Lo que os decía antes: nos creemos que si fuéramos algo más guapas, algo más delgadas, o con más tetas… algo más ¿perfectas?, nos iría todo mejor en el amor. Cuando en realidad… ¿qué es la perfección? ¿Quién es la persona perfecta? Pensad si no en vuestro actor o cantante favoritos… ¿A que os parece increíble que ellos también se lleven chascos en el amor? ¡Es por eso!, porque es una cuestión de química y nada más. Así que da igual que seas bajita o no saques buenas notas. Da igual que no hables mucho o que hables por los codos. Da igual que tengas el pelo liso o rizado, largo o corto, rubio o moreno. Siempre serás perfecta y aquel que se enamore de ti lo habrá visto.