LA VIDA Y SUS CAMBIOS

cambios

Elisa, una de nuestras lectoras, escribió en un comentario que las cosas pueden cambiar de un día para otro, que a veces parece que algo será para siempre y luego… no es así. Y que eso la desconcierta.

Sí, Elisa, pero es que ¡la vida es así! Y debemos tomarla como viene. Es verdad que, por ejemplo, con la mejor amiga, con tu primer amor… crees que eso nunca va a cambiar o acabar y, de repente, un día te das cuenta que ya no tienes tantas cosas en común con quien era tu mejor amiga del cole, o que ya no sientes lo mismo por ese chico. A veces, las cosas no cambian para ti, pero sí para los demás. Y es cuando te llevas una bofetada monumental porque tu novio te deja de la noche a la mañana y tú no entiendes por qué, si hasta ayer no paraba de repetirte que te quería.

Por eso, porque en la vida las cosas cambian, nosotras las Princess creemos que lo importante es que lo que vivas (lo que ames, lo que compartas…) lo vivas de verdad… Como ya escribimos como respuesta al comentario de Elisa, de este modo, cuando lo que sientas, lo que hagas… lo sientas y hagas de verdad, cuando las cosas se acaben, sí, claro que sentirás tristeza, pero también una alegría enorme por haber vivido eso, por haber sido protagonista de esa amistad, o de esa historia de amor… Porque sí, a veces cuando las cosas se acaban nos sentimos desgraciadas cuando en realidad deberíamos sentirnos afortunadas. Deberíamos sentirnos afortunadas de que pasaran. De haberlo vivido. De haber sentido tanto.  De haber tenido tanta suerte. Sí, deberíamos dar las gracias por todos los momentos bonitos, por todos los abrazos que hemos recibido de amigas cuando estábamos de bajón, por todos los besos que nos dio ese chico que nos gustaba y que durante un tiempo ¡nos correspondió!, en vez de lamentarnos de que se acabaran.