La luna

Hoy Estela ha compartido con nosotras, sus Princess, un poema que le ha escrito Marcos. Y eso me ha ha hecho pensar lo maravilloso que es que la gente te escriba poemas, cartas… que te dediquen canciones… para demostrarte lo mucho que te quieren. Y he pensado también que ninguno de nosotros, ¿me oís?, ¡NINGUNO debemos dejar que estas cosas se pierdan! Debemos seguir siendo detallistas y románticos y, sobre todo ¡debemos expresar nuestros sentimientos!, ya sea en un susurro apenas audible, la letra de una canción escrita en el pupitre de aquella persona que te gusta o… ¡en poemas como el de Marcos!

 La luna

Pero qué sola está la luna;

hoy he visto llorar al cielo.

Yo le pido un deseo:

que ella me quiera

como yo la quiero.

 

Desde el infierno yo le escribo

bellos versos de amor perdido.

Y aunque hoy no hayas venido,

sé que tu corazón está conmigo.

 

Espero que llegue el día

que tus manos acaricien las mías.

Tu calor llenará mi sonrisa…

más allá de la libertad, la felicidad.

 

Daremos la vuelta a la tierra

y no nos importará

lo que haya debajo de ella,

o lo que digan los demás.

 

Todo es un sinsentido, es la pura realidad.

Porque no hay vientos favorables si no sabes a dónde vas.

Porque no hay vientos favorables si no sabes a dónde vas,

ni sueños imposibles si sabes soñar.

Buenos días, princess! Soy Estela :-)

Hace días que pienso en escribirte para regalarte tu color, pero me ha costado ponerme de acuerdo con las chicas. Es cierto que somos todas rosas, pero luego cada una mira la vida de distinto color. ¿Qué color eres tú?, preguntabas. Ay, amiga, eso es difícil de decir. Te diría que eres negra, como la tinta que usas para escribir, pero eso no sonaría demasiado bien. También podrías ser roja, porque cuando quieres, eres tremendamente emocional; tienes algo de verde, como Silvia, porque la que escribe en el parque con su libreta eres tú y la verdad es que, como a todas, te encanta el mar y el cielo, con lo que el azul no te sentaría nada mal tampoco… Pero pensando pensando… hemos llegado a la conclusión (¡y esto está súper consensuado con las Princess!) de que tu color es… es… ¡¡¡¡EL VIOLETA!!!!

Sí. Porque eres original, dulce y gustas a todo el mundo. También porque tienes muchas caras distintas, como el violeta, que aparte de un color, es una flor y un nombre de súper heroína: la hija mayor de Los Increíbles, que tiene el poder de hacerse invisible y hacer campos de fuerza, con los que protege a los demás integrantes de la familia de explosiones y situaciones peligrosas… ¡Exactamente como tú haces con nosotras! Por eso, ¡te queremos muchooooooo Princess violetaaaaa!

 

Día desenfocado

No soy como mi amiga Bea, que le encanta correr, ni tengo bici como Silvia. Tampoco tengo perro como Marcos, pero hoy me apetece perderme por el monte. Ando, pienso, escucho el sonido del viento en los árboles y, aunque me sienta muy libre, algo oprime mi pecho y no me deja ver con claridad.

Me pierdo por el monte y no veo nada.

Me pregunto qué es lo que podría hacer para encontrar el camino. Me lo pregunto muchas veces y tanta pregunta no me deja avanzar. Estoy como paralizada.

No sería grave si no fuera porque no puedo parar de pensar… sí, eso… que aunque sea feliz de base, hoy no me siento demasiado bien…

Incluso las princesas con príncipe tenemos derecho a estar tristes y necesitamos nuestro momento para estar solas. Aunque no puedo evitar escribirlo en mi libreta para compartirlo con vosotros en mi blog. ¡Ánimos a todos los que tengan un día malo! Yo, a los días en que parece que no puedo encontrar el camino, los llamo «días desenfocados». Hay sol, el paisaje es bonito, se respira un ambiente tranquilo… pero yo estoy como cegata… no veo bien.

Lo veo todo desenfocado.

Así que cierro los ojos, me voy a la cama y confío en que mañana lo veré todo mucho más claro.